Sobre el Autor
Soy comunicador social y curioso de los nuevos medios digitales. Vivo on-line casi el mismo tiempo que vivo off-line. Soy escritor de ficciones insensatas y conductor de radio. Ahí también existe la magia. Vivo con una chica que tiene los ojos color del cielo y me gusta dormir y a veces tomar whisky.
Tuve una perra que sabía sentarse cuando se lo pedía y para ir de mi casa hasta la casa de mis padres manejo un automóvil blanco que siempre se rompe. Soy cinéfago y para las comidas prefiero el aceite de oliva. Suelo entristecerme con facilidad y tengo picos de alegría que asustan al más gracioso. Me gusta estar solo y me gusta estar en mi casa. Y lo que más me gusta es cantarle canciones inverosímiles a mi chica mientras se peina o se pone sus lentes de contacto.
A veces riego las plantas y después miro televisión. A veces este orden se invierte y en ocasiones la asusencia de una de las dos actividades no anula la realización de la otra. En Argentina la televisión es de pésimo gusto y por eso nos colgamos del cable. Yo me colgué gracias a Beto que me lo presentó Nacho. Beto puso el cable y se manchó su camisa azul marca Ombu, con Ferrite rojo.
Mi casa tiene dos patios y una terraza y cuatro luces empotradas en el techo. Entiendo que internet es el camino para democratizar el acceso a la información y que la red, en el más amplio y puro sentido, no es otra cosa que un nuevo mundo donde el límite lo decide nuestra imaginación.
Por último, yo escribo porque si. Porque hay palabras.
