Deseos
Que todo el dolor se escurra. Se haga tinta con el papel y el papel, incendiado, sobrevuele la comarca, el cementerio, las luces difusas de aquel día de lluvia. Quiero fumarme los papeles, esos que escribiste la noche que me conociste y decidiste que yo no era un hombre para vos. Quiero fumarme las esperas, los sinsabores, el pliegue de tu cara al olvidarme.
Quiero que ya no estés, que formes parte poco meritoria de mis pulmones. Quiero exhalarte, soltarte, respirate hacia afuera, quiero dejarte ir. Hace tanto miedo que te conozco, hace tanta noche que invadís los cajones y cambiás de lugar mis remeras. Hace tanto que me ponés entre los dedos sólo palabras repetidas. Que lo escrito sea un espejo, de lo escrito. Que lo escrito sea un espejo apuntando hacia el futuro. Hace tanto que insistís y me decís que este yo ya no es el mío. Y yo que casi te creo. Yo que casi dejo mi terraza y bajo y te abro la puerta. Yo que casi dejo de ser yo.
La tristeza puede adoptar muchas formas, la peor, la más taimada, es la forma de lo inevitable.

Julio 24th, 2010 at 13:15
sOs talentOSO anSELMO Querido!