Adiós y gracias
Hola, te escribo para decirte que ayer, mientras esperaba el colectivo, te vi pasar. Ibas de la mano de un tipo. Digo tipo porque tenía la cara hundida por los años y para serte sincero, creo que ya estaba pasado de noches y frustaciones, de traiciones y resacas. Estaba en oferta viste?
No quiero ser grosero, tenés derecho a darle la mano a cualquiera, de hecho las manos son tuyas y ellas imagino, deben decidir con quién rozarse. Lo hacen siempre que pueden, yo las vi, se esconden debajo de la almohada, se refugian en tus guantes, se hunden desesperadas en mis bolsillos. Pero es chistoso igual, digo, pensar en vos desnuda, rodeando con tu cuerpo, el cuerpo viejo y nefasto de ese hombre viejo. Seguro que después, digo, después de intentar conectar cuerpo contra cuerpo, fuego contra fuego, después de eso toda la habitación debe inundarse de olor a tristeza, a esa tristeza de domingo, que es de las peores tristezas porque uno no tiene muy claro de dónde viene, ni cómo hacer para que se vaya. Es como la guerra, igual de sangrienta, o desconcertante, o las dos cosas. No se. Porque una bomba que explota cerca, y tu cuerpo brillante, tu aliento unido al aliento de aquél hombre, tu todo, espalda, hombros, cuello, tu ritmo todo, tu sudor, son una bomba que hace caer los cuerpos, no importa si son viejos durmiendo con niñas, o soldados llorando su miedo. Yo se que siempre te molestó que compare los insignificantes sucesos de mi vida, con las grandes o terribles cosas que atraviesa la humanidad. Pero no es eso, no me subestimes, no soy un perdedor de mala hechura que busca coser sus roturas con odio. No. Todo lo contrario, es porque te quise (prefiero aquí usar el pasado, para acostumbrar el corazón y la ginebra a todo lo que viene, a todo lo que ya no está) es por que te quise que te hablo, que no dejo que te duermas. Seguro estás en casa ahora (me traicionan los días y las noches que aun no llegan y utilizo aquí, un posesivo para algo que ya no tengo), me corrijo, seguro estarás en tu casa ahora, revisando tus mails, el gato Pedro estará refregándose en tus piernas, pidiendo subir a tu falda, pero a vos los gatos no te gustan. A vos te gustan los viejos, las grietas, lo que llega desde el pasado. A vos te gustan los fantasmas. Y es así. O así será entonces, digo, si te gustan los desaparecidos, los cuerpos que están pero no son, las ausencias que igual calientan las sábanas. Te dejo eso entonces, mi ropa en los estantes, cada invierno más fría, más demodé. Te dejo mis discos, para que sigan este relato por mi y te dejo mi cepillo de dientes, no lo usés y tampoco dejes que lo use el viejo, por ahí se le pegan mis palabras y termina hablando como yo, todo sombra y ecuación negativa. Te imaginás? Eso sería, cómo le dicen? Una paradoja, eso mismo. Bueno, ahora me voy, en realidad ya me fui (te imagino riendo y pensando: vos nunca estuviste. Y está bien, si, nada mejor para este mapa que termina que el último límite, el de la despedida, lo dibujes vos). Prometo no volver a verte, nunca fue mi intención importunarte, menos ahora que las calles que nos separan harán fuerza cada día para hacernos olvidar hasta el más minímo gesto, mano sobre mano, cuerpo sobre cuerpo y todo condenado a perderse. Bueno, basta, no quiero ocuparte por más tiempo. Me despido, prometo intentar guardar algunas tardes que tuvimos mirando el cielo y alguna que otra ruta recorrida. Nada más. Para qué más? Lo que si, vos viste como soy, no te asustes si me dejo llevar por el río y alguna que otra vez, vuelvo a escribirte una carta. En fin, creo que esto es todo. Adiós y gracias.

Mayo 3rd, 2010 at 19:03
Buenisimo, me puso un poco triste, es un lugar comun me parece, todos escribimos o nos reprimimos de escribir un email asi alguna vez, muy bueno leerte.
Mayo 3rd, 2010 at 22:49
hay que saber perder. debajo de tanta piel de canas y del olor a viejo tambien hay ganas y a veces ganan las batallas
Mayo 3rd, 2010 at 23:53
no siempre va a gustar lo que escribis.tenes que aprender a respetar las opiniones y si no, no pongas que te dejen comentarios señor EGO.Si las participaciones de la gente en tu programa te parecen idiotas es porque es lo que se genera desde ese tu espacio, es un ida y vuelta , pensalo.Sos agresivo con lo que no entra en tu estructura no?en fin sigo mi camino como me indicaste.
Mayo 4th, 2010 at 0:01
Unapierrot: a la radio los disgustos de la radio, al blog los del blog. No leas sino te gusta, no escuches sino te gusta. Las participaciones de la gente no me parecen idiotas, sólo aquellas que lo son. Eso que se ve ahí, es tu camino. Eso que se ve ahí, sos vos, desapareciendo.
Diego: usalo para despedirte de quien quieras.
Mayo 4th, 2010 at 0:10
no leo ni escucho , solo trato de salir de este callejon, pseudo camino a donde me mandaste..las idioteces estan dentro de tu cabeza… amigo