La queja que no me deja
Es extraño ser yo. Un colador que en ocasiones filtra los venenos y deja caer lo mejor y absorbe la basura y se ensucia, se enferma, se erosiona. Otras un colador que filtra lo mejor y deja caer los venenos y se ríe, se desprende, evoluciona. Una vida con momentos de felicidad y una presencia mayoritaria de dolor y angustia es el común denominador de los que vivimos de la queja y esquivamos la acción. Esta ruta es un camino que yo elijo. Que construyo cada día.
La pregunta es: en qué momento me deje olvidado en un tacho de basura y se me llenó de moscas la cabeza?
Hago un intento de posibles motivos y momentos:
- Cuando todo comenzó a importarme demasiado.
- Cuando todo comenzó a importarme.
- Cuando los demás encontraron una manera de seguir solos.
- Cuando me aburrí de fumar porro.
- Cuando dejé de escribir a diario.
- Cuando dejé de sorprenderme.
- Cuando el sueño comenzó a tomarme por asalto siempre antes de la una de la mañana.
- Cuando dejé de ser local y comencé a ser un turista de la noche y de la calle.
- Cuando las películas de terror me dieron miedo y decidí no verlas más.
- Cuando entendí que tengo fecha de vencimiento.
- Cuando dejé de ir a fiestas.
- Cuando dejé de subir a las terrazas.
- Cuando dejé de creer que era un escritor.
Una lista pobre y lastimera de causas que no han de ser ninguna y han de ser todas al mismo tiempo.
Estoy en el límite, de acá hacía adelante solo resta saltar.

Abril 7th, 2009 at 16:00
gabo camarada, si de algo le sirve yo le digo que creo en usted. y dirán entre risas de vidrio hay un tal chapu que cree en el gabo… yo le digo que creo en usted. y no es que ande creyendo con gula e, todo lo contrario. me cuesta creer.
fíjese, ya lo dijo hace muchos años roberto arlt en los 7 locos y probablemente ya lo hayan dicho decenas de millonas de personas y no les hemos prestado atención, la cosa misma está en encontrar esa gran mentira que creer y vamo palante como trompada!
somos todos una mentira porque somos diminutos. hay mentirosos que creen su mentira de corazón y hay otros que no, a eso se resume la humanidad.
gabo, ni cátedra, ni elogio, se lo digo porque comparto su lucha, la lucha… empatía del guerrero con el pecho más bien frío, porque duda y porque en el fondo tiene miedo, es que “las cosas le importan demasiado”, ya cagó hay que faltarle el respeto a la vida, hacer manteles con las corbatas y darse un banquete de existencia.
señor de la novelaria, gabóxido, combustión suya con oxígeno que no es ni más ni menos que energía y que resulta como bien dijo en tanto la dialéctica del colador, pongalé!
se me va ocurriendo, así a destiempo, y ya veo que este comento ha resultado en catarsis absoluta, que tampoco hay que dejarse engañar por tanto yo. el ombligo es una trampa si metemos la nariz adentro. hay que regalarse al mundo, a las personas, disolverse… perder de tanto en tanto ese yo extraño del que hablás. loco, un abrazo y me voy por ahí… a perderme… que mi yo casi que se llama narciso a esta altura, ffffffguácale!
Abril 7th, 2009 at 20:49
te entiendo te entiendo te entiendo tanto,solo que admito que me pase a mi todos los dias , (cuando me voy a dormir con un porron de la negra en mi estomago)pero a vos … a vos no. si sos el mejor escritor!… , aunque ahora no puedas escribir, si sos el mas enamorado, tus terrazas fueron mis mejores fiestas desde que las conoci a traves de tus palabras…el tampolin a mis mejores sensaciones…
no gabo , seguis siendo el mejor, para mi y se que para mucha gente, seria bueno pegarse un par de sollozos, o llorar a grito pelado, o no se, algo que te vuelva a la vida , electroshock en el corazon con un vaso mojado en vino, ,siempre pero siempre leere lo mucho o poco que escribas , con tu calidad de noctambulo, podria seguir , perosabes que odio la obsecuencia.Ves aqui estoy alentadote,cuando hace minutos queria tomar me un frasco de pastillas, siempre me salvaste gabo , sin saberlo.por favor segui escribiendo, como puedas , acaso como una obligacion , un ejercicio , como los grandes…..
Mayo 7th, 2009 at 10:14
gracias. de a de veras.